Qué es una sucursal y en qué se diferencia de una filial
Una sucursal es una extensión de tu empresa extranjera en España, no una sociedad nueva. No tiene personalidad jurídica propia: es la misma empresa matriz la que responde legal y económicamente por todo lo que haga la sucursal aquí. El Reglamento del Registro Mercantil la define como un establecimiento secundario con representación permanente y cierta autonomía de gestión, a través del cual se desarrolla total o parcialmente la actividad de la sociedad matriz.
Una filial es otra cosa. Es una sociedad española (normalmente una SL), con su propia personalidad jurídica, su propio capital social y su propia responsabilidad limitada frente a terceros. Si tu filial contrae una deuda, responde ella con su patrimonio, no la matriz. Si tu sucursal contrae una deuda, responde la matriz.
Esta diferencia no es un matiz legal menor. Determina cuánta exposición asume tu empresa al operar en España, y también condiciona cómo evalúan el riesgo los bancos y proveedores financieros cuando llega el momento de abrir la cuenta.
Cuándo tiene sentido abrir una sucursal en lugar de una filial
La sucursal suele encajar cuando tu empresa quiere operar directamente en España, con presencia real (oficina, contratos, a veces empleados), pero sin crear una sociedad española separada. Es habitual en proyectos con un alcance o duración definidos, o cuando la matriz prefiere mantener una sola contabilidad consolidada en lugar de gestionar dos sociedades independientes.
La filial suele encajar mejor cuando quieres limitar la responsabilidad de la matriz, dar una imagen de presencia más «estable» ante clientes y bancos españoles, o cuando planeas atraer inversión o vender la operación española en el futuro de forma independiente.
Ninguna opción es superior en abstracto. La decisión depende de cuánta responsabilidad quiere asumir la matriz, la actividad concreta que vas a desarrollar y si necesitas contratar personal en España.
Cómo se registra una sucursal en España
El proceso tiene varias piezas que deben encajar en orden:
La matriz aprueba formalmente la apertura. El órgano competente de tu empresa, según la ley de tu país de origen, debe aprobar la decisión, indicando el domicilio de la sucursal en España, la actividad que desarrollará, y quién será el representante permanente y con qué facultades.
Se formaliza ante notario español. La apertura se eleva a escritura pública. El notario revisa la existencia de la empresa extranjera, sus estatutos vigentes, la identidad de sus administradores y el poder del representante.
Se inscribe en el Registro Mercantil correspondiente al domicilio de la sucursal en España.
Se solicita el NIF mediante el modelo 036 ante la Agencia Tributaria.
Si tu empresa está constituida fuera de España, la documentación (certificado de constitución, estatutos, certificado de administradores) debe llegar apostillada o legalizada, y traducida de forma jurada si no está en castellano.
Un punto que casi nunca aparece en las guías generales: si tu empresa matriz está constituida en otro Estado miembro de la Unión Europea, existe desde 2023 un procedimiento electrónico específico (derivado de la Directiva UE 2019/1151) que permite registrar la sucursal íntegramente en línea, con un plazo máximo de 10 días hábiles para la inscripción una vez recibida toda la documentación. Este cauce no aplica a empresas del Reino Unido, al no ser un Estado miembro de la UE, así que si tu matriz es británica, debes contar con el procedimiento estándar, sin ese plazo acelerado.
Otro paso que suele pasarse por alto: la apertura de una sucursal puede generar la obligación de declarar la inversión ante el Registro de Inversiones Exteriores, mediante el modelo D-1A, en el plazo máximo de un mes desde que se realiza la inversión.
Qué pide el banco para abrir la cuenta de la sucursal
Aquí es donde la mayoría de las guías sobre sucursales se quedan cortas: explican el registro mercantil con detalle y despachan la cuenta bancaria en una frase.
Una vez que la sucursal tiene su NIF y está inscrita, necesita su propia cuenta operativa para facturar, pagar proveedores y, si aplica, domiciliar nóminas. La documentación que suele pedirse no es la misma que para una SL con socios propios, porque aquí no hay socios: hay una matriz.
Normalmente se requiere:
- NIF de la sucursal y escritura de apertura inscrita en el Registro Mercantil
- Poder del representante permanente, con sus facultades claramente indicadas
- Documentación de la empresa matriz (certificado de constitución, estatutos vigentes, identidad de administradores)
- Identificación del representante que firmará (pasaporte o NIE)
- Justificación del origen de los fondos con los que operará la sucursal
- Descripción de la actividad económica real que desarrollará en España
Esta capa de verificación responde a la Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales, la misma normativa que aplica a cualquier empresa extranjera que abre cuenta en España. La diferencia con una SL nueva es que aquí el banco evalúa a la matriz como titular real, no a un grupo de socios.
No todos los bancos tradicionales están igual de preparados para procesar esto de forma ágil. Varios siguen pidiendo que el representante acuda presencialmente a firmar, incluso cuando el resto del trámite se ha hecho a distancia, algo que puede complicar las cosas si la matriz no tiene todavía a nadie instalado en España. Si te has encontrado con negativas o silencios prolongados en este punto, qué hacer si el banco rechaza o retrasa la cuenta de tu empresa explica las causas más habituales y los pasos que puedes seguir.
Las entidades de dinero electrónico y fintechs que operan en España, entre ellas OneMoneyWay, gestionan el proceso de forma remota una vez la sucursal tiene su NIF, aunque cada una aplica sus propios criterios de compliance y elegibilidad para este tipo de estructura, así que conviene confirmarlo directamente con el proveedor antes de dar por hecho que encaja.
Si tu matriz va a transferir fondos regularmente entre países para financiar la operación en España, una cuenta empresarial internacional multidivisa suele simplificar bastante esa parte, frente a depender de una única cuenta en euros para todo.
Una vez la cuenta está operativa, si vas a tener equipo en España gestionando gastos del día a día, conviene revisar también las tarjetas empresariales disponibles para la sucursal.
Después del registro: qué sigue
La sucursal queda sujeta a las mismas obligaciones fiscales y contables que cualquier establecimiento permanente en España: presentar declaraciones fiscales, llevar contabilidad separada de la actividad española, y depositar en el Registro Mercantil las cuentas anuales de la matriz (o, si su legislación de origen no las exige de forma equivalente, elaborar cuentas específicas de la actividad en España). El Impuesto sobre Sociedades para establecimientos permanentes se aplica al tipo general.
Preguntas frecuentes
¿Necesita una sucursal capital social mínimo en España?
No. A diferencia de una SL, la normativa no exige a la sucursal un capital mínimo, aunque en la práctica puede convenir dotarla de fondos para cubrir sus primeros gastos operativos.
¿Cuánto tarda en registrarse una sucursal en España?
Depende del país de origen de la matriz. Para empresas de otro Estado miembro de la UE, el procedimiento electrónico fija un máximo de 10 días hábiles una vez recibida toda la documentación en el Registro Mercantil. Para empresas de fuera de la UE, incluido el Reino Unido, no existe ese plazo acelerado, y el tiempo real depende sobre todo de cuánto tarde en llegar la documentación apostillada y traducida.
¿Puede la sucursal abrir la cuenta bancaria antes de terminar el registro?
No de forma operativa. El banco necesita el NIF de la sucursal y la escritura de apertura ya inscrita en el Registro Mercantil para abrir la cuenta a nombre de la sucursal, así que el registro mercantil va primero.
¿Qué pasa si más adelante quiero convertir la sucursal en una filial?
Es posible reestructurar una sucursal en una filial (SL) más adelante, pero conviene planificarlo desde el principio, porque implica rehacer parte del expediente fiscal y contractual, incluida una cuenta bancaria a nombre de la nueva sociedad.
¿Necesito estar físicamente en España para abrir la cuenta de la sucursal?
Depende del proveedor. Algunos bancos tradicionales todavía piden la firma presencial del representante para completar la apertura. Las entidades digitales, como OneMoneyWay, gestionan el proceso a distancia, aunque siempre sujeto a sus propios criterios de verificación para esta estructura concreta.
Si tu empresa ya está registrada en el Reino Unido o en el EEE y buscas una cuenta operativa para tu sucursal en España, sin desplazamientos y con precios claros desde el principio, revisa los detalles de la cuenta empresarial de OneMoneyWay en España o contacta con el equipo para confirmar si tu caso concreto encaja.










