Tarjeta de empresa: tipos, diferencias y cómo elegir la adecuada

Débito, crédito o prepago; física o virtual; una para todos o una por empleado. Te explicamos qué cambia en cada caso, qué protección tienes ante un cargo no autorizado y qué comparar antes de pedir una tarjeta de empresa.

|

Actualizado 21 Oct, 2026

|

 de lectura

Tarjetas de empresa físicas y virtuales gestionadas desde un portátil

Índice

¿Cansado de los rechazos del banco y las largas esperas?

Abre una cuenta de empresa 100% digital en tan solo 24 horas.

Qué es una tarjeta de empresa

Una tarjeta de empresa es una tarjeta de pago cuyo titular es la empresa, no una persona. Se usa para los gastos del negocio: proveedores, suscripciones, publicidad online, viajes o compras del día a día. La empresa puede repartir varias tarjetas entre socios, empleados o departamentos.

Usarla en lugar de la tarjeta personal tiene una ventaja práctica: cada gasto queda separado del dinero privado y es más fácil de conciliar. Eso sí, la tarjeta no convierte un gasto en deducible ni sustituye a la factura. El justificante fiscal sigue siendo la factura del proveedor.

Un aviso antes de seguir: en transporte se llama también “tarjeta de empresa” a la tarjeta del tacógrafo digital. Esa tarjeta no es un medio de pago y no es el tema de esta guía (la explicamos brevemente en las preguntas frecuentes).

Débito, crédito o prepago: qué cambia para tu empresa

La diferencia importante no es la marca de la tarjeta, sino de dónde sale el dinero y cuándo.

DébitoCréditoPrepago
De dónde sale el dineroDel saldo de la cuenta de la empresaDe una línea de crédito que concede la entidadDe un saldo cargado previamente en la tarjeta
Cuándo se descuentaEn el momento del pagoAl final del periodo, o a plazos con interesesEn el momento del pago, contra la recarga
Qué suele pedir la entidadTener una cuenta abierta con ellaUn estudio de solvencia de la empresaNormalmente, menos requisitos
Encaja siQuieres gastar solo lo que tienesNecesitas margen de tesoreríaQuieres acotar un gasto concreto

Débito. Es la opción más directa. Si no hay saldo, el pago no pasa, así que no hay deuda ni intereses. Existe una idea extendida de que con débito solo hay una tarjeta por cuenta y sin límites individuales. Eso depende del proveedor. Muchas plataformas permiten emitir varias tarjetas de débito sobre la misma cuenta, cada una con su propio límite.

Crédito. Da margen entre la compra y el pago, lo que ayuda si cobras a 60 días y pagas al contado. A cambio, la entidad estudia la solvencia de la empresa antes de concederla. Para una sociedad recién creada, sin cuentas anuales ni historial, eso puede ser un obstáculo real. Si eliges pagar a plazos en vez de a fin de mes, mira el TIN y la TAE: es financiación, y tiene su coste.

Prepago. No va ligada a una cuenta corriente. Se recarga un importe y solo se puede gastar eso. Es útil para gastos muy acotados, como dietas o un viaje concreto, pero obliga a estar pendiente de las recargas.

Física o virtual

Esto describe el formato, no la forma de pago. Una tarjeta de débito puede ser física, virtual o ambas.

  • Virtual: se emite al momento, sirve para pagos online y, según el proveedor, se puede añadir al móvil para pagar en tienda. Es la opción natural para suscripciones y publicidad, con una tarjeta por servicio.
  • Física: hace falta para sacar efectivo en cajeros y es más segura en sitios que la exigen, como algunos hoteles o empresas de alquiler de coches.

Lo habitual es combinar las dos. Si quieres profundizar en el formato digital, tienes una guía sobre cómo funciona una tarjeta virtual de empresa, con lo que conviene saber sobre facturas e IVA al pagar con ella.

Tarjetas para empleados: cómo mantener el control

Dar una tarjeta a cada empleado evita que adelante dinero y luego espere un reembolso. Pero el control no lo da la tarjeta, sino cómo la configuras:

  • Una tarjeta por persona o por departamento. Así sabes quién ha gastado qué y, si una tarjeta se compromete, el problema se queda en ella.
  • Límites ajustados a cada uso. Un comercial que viaja no necesita el mismo límite que una tarjeta reservada a una herramienta de software.
  • Categorías de gasto. Clasificar los movimientos ahorra trabajo al cerrar el mes.
  • Bloqueo inmediato. Cuando alguien deja la empresa, su tarjeta se bloquea el mismo día.
  • Una política escrita. Qué se puede pagar, qué justificante hay que entregar y en qué plazo. Sin reglas claras, ninguna tarjeta evita un gasto que no debería haberse hecho.

Recuerda que el titular es la empresa: los cargos que haga un empleado con su tarjeta los asume la empresa frente a la entidad, aunque luego se los reclame internamente. Si vas a repartir tarjetas entre el equipo, tienes una guía sobre cómo controlar y justificar los gastos de los empleados.

Qué pasa si aparece un cargo que no has autorizado

Esta parte casi nunca se explica y depende del tamaño de tu empresa. En España la regula el Real Decreto-ley 19/2018 de servicios de pago:

  • Avisa cuanto antes. Debes comunicar la operación sin demora injustificada, y como máximo en 13 meses desde el cargo (artículo 43).
  • La entidad devuelve el importe. Debe hacerlo de inmediato y, como tarde, al final del día hábil siguiente, salvo que tenga motivos razonables para sospechar fraude y lo comunique al Banco de España (artículo 45).
  • Tu responsabilidad tiene un tope. Si la tarjeta se pierde o la roban, como máximo asumes 50 euros de las operaciones no autorizadas. No hay tope si has actuado con fraude o negligencia grave (artículo 46).

La clave está en el artículo 34. Estas protecciones se aplican igual que a un consumidor cuando eres una microempresa: menos de 10 empleados y un volumen de negocio anual o un balance de hasta 2 millones de euros. Los autónomos que operan en su actividad también entran en esa definición. El Banco de España lo resume aquí.

Si tu empresa es más grande, el contrato puede excluir total o parcialmente algunas de estas reglas, entre ellas el tope de 50 euros, y pactar un plazo de aviso distinto. Antes de repartir tarjetas entre muchos empleados, lee esa parte del contrato.

Cómo elegir: lo que conviene comparar

Antes de quedarte con la cuota mensual más baja, revisa estos puntos:

  1. Tipo de tarjeta. Débito si quieres gastar solo lo disponible, crédito si necesitas margen y tu empresa puede pasar el estudio de solvencia.
  2. Cuántas tarjetas incluye el plan. Cuenta físicas y virtuales por separado, y mira cuánto cuesta cada tarjeta adicional. Con el equipo creciendo, este coste pesa más que la cuota.
  3. Comisiones de la propia tarjeta. Emisión, reposición si se pierde, envío.
  4. Pagos en otra moneda. Si pagas herramientas o proveedores en dólares, el margen de cambio por compra importa más que cualquier otra comisión.
  5. Retiradas en cajero. Algunas tarjetas son baratas para pagar y caras para sacar efectivo.
  6. Controles. Límites por tarjeta, bloqueo inmediato, categorías y, en equipos grandes, aprobaciones.
  7. Quién emite la tarjeta. Un banco guarda tu dinero como depósito, cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad. Una entidad de pago o de dinero electrónico no capta depósitos: los fondos de sus clientes se protegen mediante salvaguarda, que es un mecanismo distinto. Ninguna opción es mejor por sí misma, pero conviene saber cuál contratas.
  8. Requisitos para conseguirla. Casi siempre necesitas antes una cuenta abierta con esa entidad. Si aún no la tienes, te puede servir saber cómo se abre una cuenta de empresa online y qué documentos suelen pedir.

Si trabajas por cuenta propia, el planteamiento cambia un poco: tienes menos gastos de equipo y más mezcla entre lo personal y lo profesional. Lo explicamos en la guía sobre qué necesita de verdad un autónomo en su cuenta.

Tarjetas de empresa con OneMoneyWay

Las tarjetas empresariales de OneMoneyWay son tarjetas Mastercard de débito, no de crédito. Se gestionan desde una cuenta empresarial en España con IBAN español:

  • Virtuales: se emiten al instante, sirven para pagos online y se pueden añadir a Apple Pay o Google Pay.
  • Físicas: se entregan en 1 a 7 días laborables y permiten pagos en tienda, contactless y retiradas en cajeros.
  • Control: varias tarjetas por departamento, un límite de gasto para cada una, categorización de movimientos, y bloqueo o cambio de PIN desde la plataforma.

El número de tarjetas depende del plan. Micro incluye una tarjeta virtual. Starter incluye dos virtuales y una física. Business incluye virtuales ilimitadas y tres físicas. Los planes cuestan 29, 49 y 99 euros al mes con facturación anual; consulta los precios para ver las condiciones vigentes. Los importes son orientativos y dependen de la facturación y el sector de cada empresa. La comisión de emisión de tarjeta es de 50 euros, aunque OneMoneyWay puede eximirla.

Para solicitarla, la empresa debe estar registrada en el Reino Unido o en el Espacio Económico Europeo. Los autónomos también pueden abrir cuenta. OneMoneyWay no es un banco: actúa como agente de Treezor, entidad de dinero electrónico autorizada por la ACPR francesa.

¿Necesitas tarjetas de débito para tu equipo?

Las virtuales se emiten al instante y las físicas llegan en 1 a 7 días laborables.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la tarjeta de empresa del tacógrafo?

Es una tarjeta del tacógrafo digital que identifica a la empresa titular de vehículos de transporte. Permite descargar y consultar los datos de actividad de sus vehículos. No sirve para pagar y se solicita a la administración de transportes de tu comunidad autónoma, no a un banco.

¿Puede un autónomo tener una tarjeta de empresa?

Sí. Muchas entidades ofrecen tarjetas para autónomos vinculadas a su cuenta profesional. Separar los gastos del negocio de los personales facilita mucho la contabilidad, aunque la ley no obligue a hacerlo.

¿Puede una empresa recién creada conseguir una tarjeta de crédito?

Puede ser difícil, porque la entidad estudia la solvencia y una sociedad nueva todavía no tiene cuentas anuales que mostrar. Una tarjeta de débito no depende de ese estudio, porque solo usa el saldo disponible.

¿Se puede usar la tarjeta de empresa para gastos personales?

No es recomendable. Mezclar gastos personales con los de la empresa complica la contabilidad y puede traer problemas fiscales, sobre todo en una sociedad. Si ocurre por error, coméntalo con tu gestor para registrarlo correctamente.

Awais Jawad

Redactor de contenidos en OneMoneyWay

También te puede interesar

Ponte en marcha hoy

¿Listo para abrir una cuenta empresarial en España?

Una cuenta empresarial en España facilita la gestión de los pagos y te permite gestionar tu negocio con tranquilidad. Tanto si estás creando una nueva empresa como si estás expandiendo tu negocio a España, OneMoneyWay ayuda a las empresas a acceder a los servicios financieros que necesitan, todo desde una plataforma segura.

Descubre más sobre nuestra cuenta empresarial y cómo puede ayudar a tu empresa.